Historia del Dólar

Parece ser que el origen del dólar podemos encontrarlo en España, en las monedas acuñadas por el emperador Carlos I, hijo de Felipe el Hermoso y Juana la Loca, sobre el año 1.520. Eran los llamados popularmente “Taleros”, cuyo origen lingüístico es probable que aparezca en el bajo alemán, en la palabra “Thaler” que terminó adoptando la pronunciación actual de dólar con el paso de los años.

La palabra “Thaler” provenía de la abreviatura de “Joachimsthaler”, valle al norte de Bohemia donde se encontraban distintas minas de plata, metal que era empleado en la acuñación de monedas.

En cualquiera de los casos, los orígenes parecen difusos, siendo lugar común entender que Carlos I ordenó que se empezara a fabricar una moneda similar en México a la que con el mencionado material se trabajaba en Europa. Corría el año 1.535. Como quiera que fuese, estos agregaron a la moneda las dos columnas de Hércules, grabado que según muchos estudiosos del tema daría posteriormente lugar a la figura de la S atravesada por dos bandas laterales y que caracteriza al dólar moderno. Se trataba de los reales de a 8, llamados columnarios y acuñados en la Ceca de México. Otros sin embargo, siguiendo la versión de la Oficina de Grabado e Impresión de los Estados Unidos mantienen que el símbolo del dólar actual proviene de la evolución de la abreviatura hispana “Ps” que marcaba los pesos y las piezas de a ocho. Por último, algunos mantienen la teoría sobre su origen, derivándola de la marca de la Ceca de Potosí compuesta por las letras PTSI que superpuestas una encima de la otra formaban un símbolo parecido al del dólar actual, $.En cuanto a las colonias inglesas en Norteamérica, venían utilizando las escasas libras esterlinas que llegaban desde la capital inglesa, aunque era bastante corriente el trueque con pieles o sal, así como con hojas de tabaco.

En 1.751 Benjamín Franklin viajó a Londres, solicitando al Parlamento Inglés que permitiese a las colonias americanas imprimir moneda propia, dado los problemas que había con el suministro de las acuñadas en Inglaterra o Reino Unido. Pero dicha petición no fue aprobada

Con el espíritu pragmático que le caracterizaba, el prohombre americano se volvió a su continente con un as guardado bajo su manga y es que había adquirido una magnifica imprenta, con la que pocos años después comenzó a imprimir papel moneda, en concreto los famosos billetes denominados “continentales”, con los que se pagó en parte la liberación de los Estados Unidos y su conversión en una nación independiente.

En plena Guerra de la Independencia, en 1.779 Benjamín Franklin escribía sobre el ya famoso billete denominado popularmente “continental” a su amigo Samuel Cooper: ‘Nuestra moneda se ha convertido en una máquina maravillosa: ha cumplido todas sus tareas desde el momento mismo en que la emitimos; con ella pagamos los sueldos y los uniformes de nuestras tropas; nos sirve para comprar municiones y vituallas; y cuando tenemos que imprimir una cantidad mayor, ella misma se paga auto depreciándose.’

Esta situación se perpetuó hasta que la revolución iniciada el famoso 4 de julio de 1.776 triunfó.

La historia continua marcando un nuevo hito cuando Alexander Hamilton, Secretario del Tesoro, propone a su Presidente, el inolvidable George Washington, adoptar como moneda propia el viejo “daler” mexicano, hecho que tuvo lugar, mediante el decreto pertinente, el 4 de abril de 1.792. Después fue la fonética propia de la lengua inglesa la que se encargó de transformar su pronunciación, como ya habíamos adelantado, a la que actualmente conocemos: dólar.

Finalmente comentar que el dólar de plata sobrevivió hasta comienzos del siglo pasado, concretamente hasta el 1 de marzo de 1.900, fecha en la que el presidente William MacKinley realizó el cambio de la cotización de dicha moneda sobre la plata al oro.

Bajo la palabra dólar se usan o han usado monedas en distintos países, así en Australia, Bahamas, Barbados, Belice, Bermuda, Brunei, Canadá, Ecuador, El Salvador, Fiji, Guyana, Hong Kong, Jamaica, Liberia , Malasia, Nueva Zelanda, Salomón, Singapur, Taiwán, Trinidad y Tobago o Zimbabue, entre otros.

El dólar estadounidense es utilizado en Puerto Rico, Islas Vírgenes, Samoa, Estados Federados de Micronesia, Guam y Palaos. Y por supuesto, en los propios Estados Unidos.

Artículo escrito para TODOS A LA BOLSA

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