Los Bancos

Usamos los servicios que nos ofrecen los bancos prácticamente a diario. Muchas veces nos encontramos noticias sobre ellos en los principales medios de comunicación e incluso en algunas ocasiones participamos en los mismos como accionistas privados. Pero… en realidad ¿Qué son los bancos? ¿Cuál es su origen? ¿Qué es un Banco Central? ¿Qué tipo de operaciones realizan? Veámoslo en el siguiente artículo.

Los Bancos. Introducción.

Podemos decir que los primeros banqueros y bancos son tan antiguos como la existencia de la misma moneda, a la que están unidos de forma inseparable. Las primeras entidades privadas de este tipo las encontramos en la ciudad caldea de Ur, pero también en Babilonia o en Nipur, siendo la más célebre o conocida de todas ellas la famosa Banca de Egibi, en Sipar, sobre el río Éufrates.

En Grecia aparecen los “Trapezitae” y en Roma los “Argentarii”  que montaban sus tiendas en los alrededores del Foro. Después los “Campsores” y los “Tabularii” medievales tomaron el relevo de estos últimos.

Desde el siglo XI al XV van a ser los banqueros de Venecia los que lleven la voz cantante, agrupándose en el barrio de Rialto e introduciendo novedades en su forma de realizar los distintos negocios. De esta forma, pusieron en práctica y generalizaron, en sus círculos, el uso del sistema de contabilidad por partida doble.

Algunos hitos históricos los marcan el nacimiento del Banco de San Jorge en Génova en 1407, el Banco de Rialto (el famoso barrio de Venecia) en 1584 o el de San Ambrosio en Milán  en 1593. Por otra parte en 1693 se creó el Banco de Ámsterdam y un año después el de Inglaterra.

En España, aparece la denominada “Taula de Cambi” en la Barcelona de 1401, siendo nuestro primer Banco de Emisión el de San Carlos, creado por Floridablanca en 1782, posteriormente vendrían el de San Fernando o el de Isabel II, refundiéndose algunos de ellos hasta llegar a su reorganización “moderna” gracias a la Ley de 28 de Enero de 1856 en donde ya se utiliza la denominación de Banco de España, con el privilegio otorgado de poder realizar emisiones de billetes o papel moneda.

Más tarde aparecería el Banco Hipotecario (1872), el de Crédito Industrial (1920), el de Crédito Agrícola (1923), el Banco Exterior de España (1928)…

Bancos y Operaciones Bancarias.

Siguiendo a Joaquín Garriges, podemos entender el concepto de “Banco” desde un punto de vista jurídico económico como aquella empresa mercantil que tiene por objeto la mediación en las operaciones sobre dinero y sobre títulos. Riesser nos formula un concepto más amplio cuando habla de aquella empresa mercantil que con capital adecuado mantiene una relación constante con el mercado de capitales y de efectos, explotando y mediando en los negocios de pago y de crédito.

Como quiera que sea, todas estas definiciones deben ser adecuadas a la doctrina actual española y a la nueva legislación comunitaria donde la denominación “Establecimiento de Crédito” ha sustituido la tradicional denominación “Banco”.

Visto lo anterior, podemos referirnos a los bancos (las entidades de crédito en puridad) como aquellas empresas orientadas a la producción de bienes o servicios para el mercado, con habitualidad y características propias, donde su actividad típica viene definida por la intermediación en el crédito, mediante la conexión de operaciones activas y pasivas recibiendo (en principio) los fondos para operar de terceros. Llegados a este punto es necesario tener en cuenta su característica principal: que estas entidades financieras trabajan con dinero; recibiéndolo por una parte de clientes que lo depositan bajo su custodia y prestándolo por otra parte a otros clientes o empresas, obteniendo a cambio el correspondiente interés. Aunque este tipo de operaciones no sea la única que dichas entidades realizan.

En realidad existen dos grandes tipos de operaciones bancarias que se denominan respectivamente, pasivas y activas. Las de tipo pasivo consisten en la captación, por parte de la correspondiente entidad, de distintos activos, es decir el banco intenta recibir dinero (básicamente) de los ciudadanos, clientes, accionistas, etc. Es lo que conocemos como depósitos bancarios y se pueden realizar desde distintos instrumentos como las cuentas corrientes, los depósitos a plazo, etc.

Por otra parte, las operaciones activas o de tipo activo (de colocación) se caracterizan por intentar distribuir ese dinero obtenido mediante las operaciones pasivas nuevamente, poniéndolo en circulación una vez más a través, por ejemplo, de préstamos a los ciudadanos o a las empresas, bien con créditos personales, hipotecarios, etc.

Finalmente, cabe decir que el desarrollo y la evolución de este tipo de entidades les ha permitido ampliar paulatinamente su rango de actuación, añadiendo a los servicios comentados anteriormente otros tales como la negociación con divisas extranjeras, con acciones y bonos o la amplia oferta en tarjetas de crédito y débito, pero también las operaciones en bolsa y/o la financiación de distintos bienes y servicios.

Nombrar como último apunte, la existencia cada vez más generalizada de la denominada banca electrónica o banca a distancia (homebanking) desde donde se puede cambiar moneda extranjera, realizar depósitos o transferencias entre distintas cuentas,  llevar a cabo operaciones de plazo fijo, pagar impuestos y así un largo etcétera que abarca desde las operaciones más sencillas, tal como pedir un “extracto de la cuenta” a otras de mayor envergadura como solicitar un crédito personal. Y todo ello sin movernos de nuestra casa u oficina, simplemente utilizando la terminal de nuestro PC o portátil con la correspondiente conexión a internet.

Bancos Centrales. El Banco Central Europeo.

Podríamos decir que los Bancos Centrales son aquellas instituciones de carácter público cuya misión fundamental  es controlar la política monetaria del país al que pertenecen, ejerciendo por tanto como autoridad monetaria y siendo, cuando menos en teoría, independientes de los Gobiernos legalmente constituidos. El Banco Central aparece como institución consolidada en gran número de países e incluso en grupos de ellos, como ocurre con la Unión Europea, cuyos países miembros poseen sus propios Bancos Centrales, cuyas figuras se aglutinan en el Banco Central Europeo.

Aunque su denominación puede cambiar de un estado a otro, generalmente suelen ser adjetivados con la palabra “central” para que puedan ser claramente diferenciados del resto de entidades, aunque esto no siempre es así.  En este sentido, en España tenemos el Banco de España, que ejerce todas las funciones propias de un Banco Central o en los Estados Unidos de América la denominada Reserva Federal. No se autodenominan Bancos Centrales (como si lo hace el Banco Central Europeo) pero sus funciones son las propias de este tipo de instituciones públicas. También puede recibir la denominación de Banco Emisor.

Es por tanto, el Banco oficial que culmina el sistema bancario en cada Nación.

Podemos considerar como características principales del mismo las siguientes: Posee la exclusividad en la emisión de billetes y acuñación de moneda de curso legal,  regula el dinero emitido en circulación, gestiona la Deuda Pública a través de distintos instrumentos financieros, custodia las reservas propias del país y de otros bancos y bancas privadas,  a los que por otra parte puede conceder créditos, pero también exigir el cumplimiento de sus directivas u ordenanzas, teniendo una clara función de inspección sobre las entidades de crédito privadas, gestión directa o indirecta de las divisas propias y en algunos casos y dependiendo de los países, puede (o debe) asesorar al Gobierno y a las Autoridades Financieras en distintas materias, básicamente las de naturaleza monetaria o crediticia.

Por otra parte, el Banco Central Europeo, es el banco central de la moneda única europea:  el Euro, siendo su función principal mantener el poder adquisitivo del mismo y conseguir la estabilidad de precios en la zona de su influencia, que comprende al momento de escribir estas líneas 19 países de la Unión Europea. El denominado “eurosistema” está conformado por los bancos centrales nacionales y el propio banco central europeo.

Por tanto el BCE es el banco central de la Unión Europea, habiendo sido establecido por el Tratado de Ámsterdam en 1.998 y cuya sede oficial se encuentra en el antiguo Grossmarkthalle  de Fráncfort, desde noviembre de 2.014.

Tal como indica el propio BCE  “En el marco del Mecanismo Único de Supervisión, del que también forman parte las autoridades nacionales competentes, el Banco Central Europeo es responsable de la supervisión prudencial de las entidades de crédito radicadas en la zona del euro y en los Estados miembros participantes no pertenecientes a la zona del euro. De este modo, contribuye a la seguridad y la solidez del sistema bancario y a la estabilidad del sistema financiero en la UE y en cada Estado miembro participante.”

Además de cumplir con sus objetivos genéricos, tales como definir y ejecutar la política monetaria de la zona euro, velar por el buen funcionamiento de las infraestructuras del mercado financiero o la autorización de emisión de moneda y billetes, mantiene como objetivo principal la estabilidad de los precios en la zona euro y el control de la inflación en torno al rango del 2%.

Artículo escrito para TODOS A LA BOLSA

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Introducción a los Bancos. Su historia y origen. El Banco Central Europeo.
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